I. ANTECEDENTES
1.1 Para empezar: Conoce un poco de historia de Las escuelas Normales Rurales
México está de luto a causa del acontecimiento del pasado
26 y 27 de Septiembre en Ayotzinapa en el Estado de Guerrero, es por ello que
tenemos que informarnos bien de lo acontecido para evitar juzgar y malos
comentarios con información errónea y escasa que nos mencionan en los medios de
comunicación. Y para ello, tenemos que tener una base de información clara y
concreta.
Para poder entender la situación actual de las Escuelas
Normales Rurales debemos como todo hecho histórico trascendente, partir desde
el principio, es por ello que a continuación visto como un antecedente al
hecho, expondremos la historia de la
fundación y condición de Las escuelas Normales Rurales.
Para mejorar la calidez del agro mexicano, Las Escuelas
normales rurales, se fundan durante la administración de Plutarco Elías Calles
y originalmente eran escuelas rurales regionales o centrales agrícolas que se
construyeron en los años veinte que para 1922 formaban parte de un proyecto de
reforma educativa de los gobiernos posrevolucionarios, para dar el derecho a la
educación a las zonas rurales del país y con ello poder difundir la
concientización y participación social de quienes las integraban. “…tenían un sentido
muy profundo, para enseñar las letras y las matemáticas, pero también las
Escuelas Normales eran los agentes de modernización de las poblaciones en donde
se instalaban”, explica Manuel Gil Antón.
Para el año de 1926, las regionales campesinas pasaron a
ser normales rurales, y se contaba ya con 16 de estas en el año de 1931.
Se sabe que las normales regionales eran atendidas por
maestros del mismo sector rural que serían quienes dieran orientación a las
enseñanzas de los alumnos para lograr formar maestros que en breve tiempo (con un plan de estudios
de cuatro años) estuvieran capacitados para enseñar a leer y a escribir, y como
técnicos agrícolas estos introducirían nuevas técnicas en campo.
Durante la década de los veinte se
crearon las primeras Escuelas Normales Rurales en Tacámbaro, Michoacán;
Molango, Hidalgo; Acámbaro, Guanajuato, e Izúcar de Matamoros, Puebla. Hay que
recordar que en estos años la educación y el orden social era una de las
prioridades de gobierno.
Durante
de la década de 1930, estas escuelas sufrieron cambios significativos. Uno fue
que se consolido y se normaron los mecanismos de autogobierno y el otro fue que
se impusieron más requisitos para la entrada a las mismas. Por ejemplo, se
pedía un certificado de pobreza u otro de “pureza ideológica” más a parte el
comprobante de certificado de primaria, una buena salud, buena conducta, etc.
Con
el objetivo de formar defensores del cooperativismo y socialismo mexicano, el
proyecto de las Escuelas Normales Rurales recibió un gran impulso durante el
periodo de Gobierno de Lázaro Cárdenas llegando a 36 de estas escuelas
construidas en todo el país. Lamentablemente a la llegada de Ávila Camacho al
gobierno, este decide echar a un lado a este proyecto educativo socialista al
estilo cardenista y las Escuelas Normales perdieron su valor y su carácter como
formadoras de técnicos agrícolas e internados mixtos. Se minimizaron los
presupuestos y el apoyo prácticamente
quedo al aire.
Para 1945 el Estado ignoro la idea de seguir
con la formación de maestros especializados en atender las necesidades en el
campo y se dejó a estas escuelas a su suerte para que se satisficieran de sus
propios medios. Pero estas escuelas “valientes”, lejos de resignarse ante tal
hecho decidieron resistir, que después vendría a manifestarse aún más con Díaz
Ordaz.
- Las escuelas rurales le estorban al modelo neoliberal del país
Después
de lo ya expuesto es justo aquí el momento para comenzar a explicar que las
normales rurales siempre han sido un “estorbo” para el sistemas político
neoliberal desde aquellas épocas.
Como
antecedente primordial podemos decir que la represión hacia las Escuelas
Normales Rurales comenzó de forma más notoria en el gobierno de Gustavo Diaz
Ordaz ya que las autoridades las veían como productoras de estudiantes
“revoltosos” o bien un “criadero de guerrilleros”.
Fue
así que en el año de 1969 se inició la ofensiva contra el proyecto educativo de
las normales y Ordaz ordeno la desaparición de 14 escuelas y algunas como las
de Tantán, Tamaulipas y la del Roque, en Guanajuato se convirtieron en
secundarias agropecuarias. Para entonces ya había muchas carencias y
estigmatización porque de ahí salieron Arturo Gámiz, quien participó en el
asalto de Cuidad Madera y también Lucio Cabañas de quien antes hablábamos que
era dirigente del Partido de los Pobres y muchos otros que estuvieron dentro de
la Liga Comunista del 23 de Septiembre. Fue por lo mismo que se agarraron a
decir que los estudiantes de las escuelas Normales Rurales formaban un nido de
guerrilleros.
- Las olvidadas
Ya
antes se había mencionado un poco sobre que con Lázaro Cárdenas lal mando de la
presidencia de México, las normales rurales pudieron tener un gran apoyo pero
aparte de ello también lograron extenderse a las regiones más pobres del país
sin perder su valor. Gracias a su modelo educativo socialista, se incluían
diversas actividades en las cuales el alumnado tuviera la oportunidad de
aprender distintos oficios y se contó con módulos para desarrollar las
actividades agropecuarios y a demás culturales en donde se promovía el deporte.
Pero
todo este apoyo fue retirado a luego del movimiento de 1968 y la interrupción
de grupos guerrilleros en diversas partes del país y aquí comenzó el abandono y
el ataque por parte del gobierno hacia estas.
Las
17 que actualmente existen, no tienen un presupuesto de Egresos de la
Federación. Haciendo que hoy por hoy los apoyos financieros estén sujetos a la
voluntad de cada gobernador, además de que muchos profesores no tienen el
potencial para formar a los alumnos y las plazas de contrataciones de estos han
sido canceladas. “Para el gobierno estos son centros de comunidad revoltosa
(mismo concepto que difunden mediante los medios de comunicación) y muchos de
los alumnos ya no estudian y otros tienen que sobrevivir con lo que les dan
para su alimentación” admite Alfonso Raya.
Es
injusto que el gobierno de la Sociedad Actual haga creer que estos estudiantes
son criminales y agitadores. Se trata solo de jóvenes de condición humilde
hijos de campesinos pobres. Desgraciadamente la justificación del gobierno es
que son la primer definición y por esto mismo se dio la represión a estos en el
año 2011, donde murieron dos estudiantes y el caso Ayotzinapa 2014.
Las
autoridades han dejado caer a las normales rurales y es precisamente dicha
situación por la cual se vieron obligados lo estudiantes a buscar los recursos
fuera para poder tener los derechos básicos por esto mismo, es que no entran el
modelo neoliberal de los últimos presidentes de México, haciendo que están
estén en un proyecto político económico privatizador y de violencia del cual se
hablara más adelante en cuanto al tema de la situación actual de estas.
1.2 ¿En qué
situaciones se encuentran las Normales Rurales en nuestra actualidad?
Las normales rurales se originan con
las escuelas normales regionales y escuelas centrales agrícolas a principios de
los años veinte. Las normales regionales tenían como objetivo formar maestros
en breve tiempo estuvieran capacitados para enseñar a leer y escribir, e
introducirían nuevas técnicas de agricultura.
En las normales rurales se les exigía
a los estudiantes una estricta disciplina y había en los internados cierta
sensación de sistema militar, lo cual contrastaba con los principios de
democracia y autogobierno, que también fueron conceptos importantes en su
fundación.
Ahora, las escuelas rurales del siglo
XXI han buscado renovarse. La FECSM, que son las siglas de "La Federación
de estudiantes campesinos socialistas en México", impulso un proyecto
educativo que abarca cinco áreas acción: educativa, cultural, deportiva, productiva
y política. Actualmente existen en diferentes estados 16 establecimientos, en
las que estudian cerca de siete mil estudiantes, con aproximadamente 800
profesores. Las becas diarias varían de 45 pesos en Ayotzinapa, Guerrero, y
Tamazulapan, Oaxaca, a 70 pesos en Tenería, Estado México.
En cada una de las 16 escuelas la
historia de repite: hacinamiento, falta de alimentos, baños rotos, falta de
agua, dormitorios insuficientes y marginación. Aseguran que el dinero
no alcanza, por lo que continuamente abandonan la escuela
para realizar otro tipo de actividades, para obtener un
presupuesto adicional o apoyo material, e incluso
comida. Intercambian comida por trabajo o viceversa con la comunidad
más cercana, campesinos tan pobres como ellos: los alumnos
sobreviven al hambre y a la miseria.
De acuerdo con la información que nos
proporciona el Sistema de Información Básica de la Educación Normal, en el país
hay más de 450 escuelas normales de diferente tipo; entre ellas las rurales.
Una de las características de las normales rurales es que los alumnos
estudian en un sistema de internado; 10 escuelas son para hombres, cuatro para
mujeres y dos mixtas. Cada año egresan unos mil 500 estudiantes, pero no todos
logran obtener una plaza, lo cual también ha sido motivo de inconformidad de
los normalistas, quienes piden más espacios para dar clases.
Tristemente las normales rurales,
en general, se han convertido en botines políticos para ciertos grupos, desde
sindicatos hasta partidos políticos; en las ciudades lo podemos apreciar,
pero donde ha generado un coctel molotov, como muchos le
dicen, muy lamentable es en las partes rurales.
Tal vez estén en las peores
condiciones, pero tienen algo que los hacen muy fuertes; la vocación. La
fortaleza es la vocación, en muy pocos grupos sociales se ve una gran vocación
como en los maestros rurales, luego tardan varios meses en pagarles, y con
pocos recursos hacen maravillas, entienden su función como una labor para
ayudar, algo que no muchos podrían hacer.
Las condiciones en que están las
normales rurales son deplorables, estas salen todos los años a exigirle al
gobierno de su respectivo estado, que abran la convocatoria de nuevo ingreso
para seguir operando y, después, más recursos para mantener y así mismo, dar
clases a los alumnos. Si esta convocatoria no abre, les quitan las becas, nos
les brindan material didáctico, libros y mobiliario; incluso la escuela puede
quedar desierta y en dos años puede cerrase.
Tras la desaparición de nuestros
compañeros normalistas, la Cámara de Diputados aprobó para el presupuesto 2015
recursos adicionales de 400 millones de pesos para las 17 normales rurales.
Las solicitudes de ingreso del año
pasado (2014) bajaron significativamente ante la reforma educativa y el miedo a
la represión. Han ocasionado que muchos alumnos que estudian en las normales
rurales deserten. Los sucesos de Iguala el 26 y 27 de septiembre son cosas
verdaderamente atroces. Todo esto impide que el desarrollo de la educación en
las áreas rurales se detenga, porque eso quiere le gobierno, las normales
rurales le estorban.
1.3 La escuela Normal Rural: Raúl Isidro Burgos
La Escuela Normal Rural (que ahora lleva el nombre de
Raúl Isidro Burgos” fue fundada por las necesidades del pueblo guerrerense por
el C. Profr, Rodolfo A. Bonilla quien había conseguido que la Junta de
Beneficencia de Tixtla le concediera 7 hectáreas de terreno en lo que fuera la
ex hacienda de Ayotzinapa pero desafortunadamente los recursos para construir
el edificio eran inexistentes por parte de la Secretaría de Educación Pública
(SEP).
Así que más tarde, el 2 de septiembre de 1930, Raúl
Isidro Burgos miró su panorama de la escuela al recibir una nueva encomienda en
su carrera profesional. Y al ser
nombrado director de la Escuela Normal Rural Conrado Abúndez, ubicada en la
población de Tixtla, en Guerrero, recibió una institución que no tenía un
edificio propio pero los impedimentos económicos no fueron pretexto para
que iniciara la obra ya que el maestro
solicitó un préstamo personal a la
Dirección de Pensiones Civiles de Retiro y donó el dinero para iniciar la
construcción de la ansiada escuela.
1.3.3 ¿Cómo inició todo? Acontecimiento de 2011
La escuela normal de Ayotzinapa siempre ha sido reprimida por
parte de los gobiernos, tanto local como federal. Esta escuela cuenta con una
fuerte tendencia de izquierda y un conocido historial de violencia del tipo
callejera. Así mismo, considerada semillero de luchadores sociales.
El 12 de diciembre de 2011 En Chilpancingo, hubo un enfrentamiento
ente normalistas y de la policía federal y estatal, este problema se conoció
como “El conflicto de Ayotzinapa” que dejó como consecuencia dos estudiantes
muertos. Un trabajador falleció por quemaduras cuando los estudiantes
intentaron incendiar una gasolinera.
El Conflicto de Ayotzinapa fue un movimiento que se llevó a cabo
el 12 de diciembre de 2011 cuando los estudiantes de la Escuela Normal Rural de
Ayotzinapa se trasladaron a Chilpancingo del Bravo para solicitar el
cumplimiento de un pliego petitorio.
Como cada año en Guerrero, en 2011 los estudiantes de la Escuela
Normal Rural de Ayotzinapa se trasladaron a Chilpancingo de los Bravo (capital
de Guerrero) para solicitar el cumplimiento de un pliego petitorio, que entre
otras cosas demanda la reparación de las instalaciones del plantel, el aumento
a los recursos para su sustento y la garantía de plazas en el sector público de
la educación para el 100% de sus egresados.
El 12 de diciembre de 2011, los manifestantes bloquearon la
Autopista del Sol y se enfrentaron con la policía. Durante el enfrentamiento
murieron por disparos dos estudiantes (Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel
Echeverría de Jesús). De acuerdo a La Jornada, El Excelsior y El Universal,
Gonzalo Rivas Cámara, un empleado de una estación de gasolina sufrió serias
quemaduras al intentar apagar el incendio causado a dos bombas dispensadoras
por los manifestantes, muriendo días después. La versión ofrecida por el
periódico La Verdad del Sureste menciona como responsables del incendio a los
policías.
Organizaciones no gubernamentales y los estudiantes de Ayotzinapa
solicitaron un juicio político contra Aguirre Rivero como responsable de la
muerte de los estudiantes. El Congreso de la Unión instaló una comisión
especial para la revisión del caso unos días más tarde, mientras que la
Comisión Nacional de Derechos Humanos dio a conocer que el gobierno de Guerrero
no había seguido las recomendaciones hechas después del asesinato de los estudiantes.
Los asesinatos de estos estudiantes fue el detonante de aun más
violencia hacia las escuelas rurales. El gobierno podía aprovechar cualquier
situación para poder eliminar a los estudiantes, inculcándoles miedo. Y así
podemos verlo en el 2015, con los 43 estudiantes aun desaparecidos.
REALIZADO POR:
Valdes Garcia
Andrea
Sánchez Castelán
Minea Desireé
Fuentes consultadas:
BIBLIOGRAPHY
\l 2058 De la revista: Olmos, J. G. (2014). Las normales rurales le estorban
al modelo neoliberal. PROGRESO, 24-26.











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