INTRODUCCIÓN
El viernes 26 de septiembre de 2014, policías de Iguala agredieron a los normalistas de Ayotzinapa, hubo seis personas muertas y 43 desaparecidos, que hoy, en el mes de abril de 2015 aun no aparecen.
¿No has despertado un día y al escuchar las noticias, tan siquiera verlas, no te sientas ya harto de lo que está sucediendo en el país, en tú país? Tal vez sí, o quizás no. Pero va a llegar un momento en que todas las cosas inaceptables que pasan nos van a alcanzar. En estos instantes no hacemos nada porque nos parece indiferente, incluso podemos decir que como no conocemos a esos estudiantes y a esas personas asesinadas, que son bastantes, no nos afecta; pero ¿qué haríamos si le pasara lo mismo a tu hermano/a, a tu mamá o papá, a algún primo o amigo, incluso a ti? ¿Sería lo mismo? Y eso podría pasar si seguimos fingiendo que no pasa nada, como nos lo pintan en la televisión; principalmente Televisa.
El 28 de septiembre del año pasado, se arrestaron a 22 policías por ser los supuestos culpables de este secuestro. Y si supuestamente atraparon a los culpables por qué no aparecen nuestros compañeros. ¿No sería más sencillo que le dijeran a los papás de estos estudiantes que están muertos? Que el mismo gobierno les diga "Yo fui, te doy los restos de tu hijo, ya no busques", tal vez suene duro, pero en lo personal, preferiría que me dijeran eso, a que me torture día con día preguntándome dónde está mi hijo o mi hija, o qué le estarán haciendo, ¿lo/a estarán torturando?. Solo están haciendo sufrir a unas pobres personas que no son culpables de nada, que son gente normal como nosotros, que merecen una vida. Esos estudiantes merecen una vida.
Pensaban que en Ayotzinapa no había nada, pero se equivocaron, ahí en Ayotzinapa están las personas que van a ayudar a los niños y jóvenes a crearse una ideología propia; para que la educación no muera, aquí en México, no necesitamos más personas que se sienten en su silla y promuevan "reformas que ayudarán al progreso del país", o que se pinten las uñas o se duerman y que al final les paguen quién sabe cuánto dinero. Ya no necesitamos palabras bonitas, ya nos cansamos.

0 comentarios:
Publicar un comentario